Estas son actividades educativas originales para practicar habilidades, no una evaluación psicológica ni un tratamiento. Las edades son orientativas: acompañá la lectura y ajustá los desafíos a cada chico.
Primero escuchá y reconocé lo que siente. Practiquen también en momentos tranquilos. Evitá exigir que se calme para merecer ayuda o usar el juego como castigo. Si el malestar persiste o dificulta dormir, aprender o disfrutar, buscá orientación profesional.
El diseño toma como referencia estrategias de estas fuentes; el juego no fue validado ni avalado por estas instituciones:
Adaptación educativa consultada en septiembre de 2026. No hay diagnósticos, puntajes emocionales ni obligación de compartir experiencias privadas.